Recomendaciones del día a día para reducir el impacto del Edema Macular Diabético

A menudo los pacientes con diabetes, a la hora de pensar en cómo mantener hábitos saludables, tienden a ponerse metas a medio o largo plazo. Lo cierto es que todos los días, y prácticamente a cada momento se pueden adoptar una serie de actitudes y conductas que contribuyen -y mucho- a reducir el posible impacto del Edema Macular Diabético.

Teniendo esto en cuenta, ¿qué podemos hacer en nuestro día a día para reducir el impacto del Edema Macular Diabético? Son muchas las rutinas que podemos incorporar a nuestra vida diaria, y prácticamente la totalidad de ellas están ligadas a dos factores decisivos: controlar los factores clave del manejo de la diabetes (glucosa en sangre, presión arterial y colesterol), y mantener unos hábitos de vida saludables.

Resulta por tanto determinante asumir un papel activo en vigilar nuestra enfermedad realizando las pertinentes mediciones de glucosa, manteniendo unos buenos hábitos alimentarios, eliminando el consumo de alcohol o tabaco y, especialmente, evitando tanto como nos sea posible la vida sedentaria.

Ahora bien, si finalmente se nos diagnostica Edema Macular Diabético, ¿qué podemos hacer para reducir su impacto? Lo primero, y más importante es entender bien el propio diagnóstico, y para ello siempre se puede contar con la ayuda de los profesionales que nos atiendan. No debemos dudar en preguntarles todo lo necesario al respecto.

El siguiente paso sería tomar una serie de medidas, ya sea en el trabajo, en casa o cuando salgamos de ella, de cara a aumentar nuestra seguridad, dado que nuestra visión puede reducirse debido a la enfermedad. En este sentido es muy importante contar con asesoramiento especializado, aunque hay algunas estrategias que el propio paciente puede adoptar y son realmente sencillas. Por ejemplo, evitar dejar obstáculos en lugares de paso con los que podamos tropezar, mantener siempre una iluminación óptima del espacio en el que nos encontremos o transitar fuera de casa en la medida de lo posible por rutas con las que ya estemos familiarizados.

También debemos ser conscientes de que esta nueva situación puede afectarnos anímicamente y, de hecho, el riesgo de depresión es tres veces superior en las personas afectadas por pérdida de visión (según datos de Vision 2020 Australia; Access Economics; Clear Focus: The economic impact of vision loss in Australia in 2009). Expresar los sentimientos que genere la enfermedad puede resultar de utilidad al igual que hablar sobre ello con familiares u otros pacientes, pero llegado el caso, recurrir a ayuda profesional puede ser también recomendable.

Bibliografía:

International Diabetes Federation (IDF). Diabetes y salud ocular. Último acceso en: julio de 2020. Disponible aquí.

American Academy of Oftalmology (AAO). La enfermedad ocular diabética. Último acceso en: julio de 2020. Disponible aquí.

National Eye Institute (NEI). Facts about diabetic eye disease. Último acceso en: julio de 2020. Disponible aquí.

Pershing S, et al. Cost-effectiveness of treatment of diabetic macular edema. Ann Intern Med 2014;160(1):18-29.

Baker IDI Heart, Diabetes Institute and Centre for Eye Research. Out of Sight: A report into diabetic eye disease in Australia; 2013.

American Academy of Ophthalmology (AAO). Macular Edema Symptoms. Último acceso en: julio de 2020. Disponible aquí.

National Diabetes Services Scheme (NSSS). Blood Glucose Monitoring. Último acceso en: julio de 2020. Disponible aquí.

Better Health Channel Victoria. Diabetes – long-term effects. Último acceso en: julio de 2020. Disponible aquí.

National Diabetes Services Scheme (NSSS). Blood Pressure. Último acceso en: julio de 2020. Disponible aquí.

Vision 2020 Australia; Access Economics. Clear Focus: The economic impact of vision loss in Australia in 2009. Último acceso en: julio de 2020. Disponible aquí.